La Filtración de AGETIC: Dentro del Mayor Ciberataque Gubernamental de Bolivia
- Cody Brown
- 6 feb
- 3 Min. de lectura

Ciberataque dentro AGETIC Bolivia
Una masiva filtración cibernética ha sacudido a Bolivia. Miles de páginas de datos gubernamentales, informes internos y registros de identidad han salido a la luz, revelando vulnerabilidades profundas dentro de la infraestructura digital del Estado.
En el centro de la tormenta está AGETIC, la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación, la institución encargada de proteger los sistemas informáticos del país. Mientras el gobierno boliviano niega que haya ocurrido un hackeo, documentos internos firmados y pruebas técnicas apuntan a todo lo contrario.

Y el hombre que hizo esto público, Iván Bernardo Pedraza, ahora está siendo perseguido y amenazado, acusado falsamente de haber cometido un delito cuando en realidad solo reveló la verdad.
Qué contiene la filtración
Los archivos filtrados incluyen evaluaciones oficiales, reportes de vulnerabilidad y anexos elaborados por el Centro de Gestión de Incidentes Informáticos (CGII) de AGETIC.
Uno de los documentos, titulado “Vulnerabilidades Identificadas Gobierno Autónomo Municipal de La Paz ”, revela lo siguiente:

Estas vulnerabilidades afectaban sistemas como:

El mismo informe fue firmado por funcionarios de AGETIC y del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), lo que confirma que la agencia reconoció oficialmente estos fallos meses antes de negar el hackeo públicamente.
En el anexo titulado “Evaluación de Seguridad Externa”, se muestran capturas de pantalla que evidencian que los evaluadores lograron acceder directamente a sistemas gubernamentales.

Esto no es teórico, la evidencia demuestra que hubo un acceso real y documentado. Los datos filtrados incluyen credenciales, código y registros de ciudadanos, lo que implica que los atacantes podrían incluso alterar o fabricar documentos oficiales.

La negación del gobierno
A pesar de la evidencia, las autoridades bolivianas han negado sistemáticamente que exista una brecha de seguridad.
El Director Ejecutivo de AGETIC, Vladimir Terán Gutiérrez, declaró públicamente, “Todo es mentira.”
El Director Nacional de Tecnología, Renzo Mercado, aseguró que AGETIC, ”puede detectar cualquier intento de hackeo” y que no se registró ninguna intrusión
Sin embargo, el Director de Tecnología del GAMLP, Sergio Toro, contradijo esta versión, afirmando que el hackeo sí ocurrió y que la información filtrada era altamente sensible.
Esta contradicción deja al descubierto un patrón preocupante, negación desde arriba, reconocimiento desde dentro.
El denunciante: Iván Bernardo Pedraza
Iván Bernardo Pedraza afirmó que no hackeó nada. No vulneró servidores, ni manipuló contraseñas.
Lo que hizo fue anunciar al público el hackeo ocurrido y publicarlo en foros oscuros, donde un grupo cibernético ofrecía la información por sólo 150 dólares. Después de hacerlo público, en lugar de investigar la brecha, el gobierno boliviano dirigió toda su maquinaria contra él.
Hoy, Iván denuncia haber sido amenazado y vigilado, y teme por su vida. Su único “delito” fue exponer la verdad.
Lo que las filtraciones revelan sobre el sistema
Las filtraciones no solo exponen contraseñas o código, revelan un problema estructural de negación, opacidad y desorganización institucional. Los informes muestran que muchos sistemas gubernamentales carecen de medidas básicas como:
Conexiones cifradas (HTTPS)
Controles de acceso administrativos seguros
Separación entre entornos de prueba y producción
Protocolos claros de respuesta ante incidentes
El panorama general
Durante años, AGETIC fue presentada como modelo regional de transformación digital y gobierno electrónico. Pero esta filtración pone en duda ese prestigio.
Lo que demuestra este caso es que en Bolivia, como en tantos otros países, la transparencia y la rendición de cuentas se sacrifican por conveniencia política.
En vez de corregir los errores, las autoridades han optado por silenciar a quienes los exponen. Si los datos fueran falsos, ¿cómo se explica que incluyan sellos oficiales, firmas y credenciales activas? Si el hackeo “nunca ocurrió”, ¿cómo se obtuvieron copias verificadas de los propios informes técnicos de AGETIC?
Conclusión
Este no es solo un caso de ciberseguridad: es una historia sobre verdad, negación y represalias.
Una institución estatal encargada de proteger la información del país ocultó una de las brechas digitales más graves de su historia.
Mientras tanto, un ciudadano que reveló la verdad es tratado como criminal. El mundo debería estar mirando. Porque hoy en Bolivia, decir la verdad puede costarte la libertad o la vida.
Cuando la agencia encargada de proteger la información nacional no puede protegerse a sí misma, el problema deja de ser técnico y se convierte en una crisis de confianza y seguridad nacional.

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